jueves, 13 de noviembre de 2014

El ADN de un emprendedor es saber sobre sí mismo y lo que satisface sus necesidades

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — Si eres un empleado con intenciones de emprender y el mejor momento para hacerlo no llega, no es por falta de dinero sino por la costumbre a seguir órdenes y tomar tus decisiones.
Más de 80% de los empleados que buscan emprender tienen el problema, irónicamente, de no saber cuándo y cómo romper con la rutina de oficina. Eso no siempre es causa del dinero, sino de que se ha pasado la vida siguiendo órdenes, explicó Keith Cameron, autor de 'Las 10 Diferencias entre Empleados y Emprendedores'.
“Los padres, maestros, jefes, te indican qué hacer, la gente se condicionada a seguir órdenes, pautas de actuar, cuesta salir de ese esquema para entrar en otro donde el rumbo del negocio dependerá de ti y no de otros”, explicó el autor.
Eso le sucedió a Gabriel Haddad que cuando tenía 28 años era empleado de la empresa familiar hasta que decidió abrir un negocio en algo que le apasiona: la tecnología.
“Quise auto convencerme más de una vez de no renunciar, para resolver asuntos financieros y un día ahorrar para comenzar lo propio. Pero no te funciona atender dos amos, tienes que dedicar tu energía a un solo punto”, dijo el emprendedor durante su participación en el Festival de Emprendimiento INCmty en el Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey.
El momento para decir “no más a la vida de oficina” es observar que aquello que te apasiona diario está lejos de obtenerse en tu actual empleo. Es contradictorio, sin embargo, que como persona no dediques tiempo a pensar qué te gustaría hacer de tu vida, refirió Haddad.
El ADN de un emprendedor es saber sobre sí mismo y lo que satisface sus necesidades; sin embargo, es más fácil recibir instrucciones, y actuar bajo lo que requiere la empresa y no sobre lo que crees que es importante para ti y lo será para otros, entonces ese empleado no está listo para emprender, aseguró Cameron Smith, quien es consultor en la materia.
Para quien decide dar el giro de oficina a negocio, Haddad sugiere comenzar por escribir un objetivo de vida, así como los objetivos de negocios. “Necesitas claridad sobre a ‘qué vas’ y conocer lo más que se puede de ese campo”.
Cuando eres empleado, agregó, sólo conoces las funciones que te corresponden, por eso los colaboradores suelen “magnificar” un problema en la empresa, sólo les interesa lo que sucede en su área. En contraste, un emprendedor, quien debe saber de todo y no puede detenerse por pequeños detalles”, detalló.
Gabriel Haddad exploró más en su formación como ingeniero industrial y a partir de lo vivido en la industria textil, desarrolló HTK, una compañía de logística que ofrece tecnología basada en etiquetas con microchip y dispositivos con antenas sensibles para identificar y rastrear productos.
Si quieres iniciar un proyecto propio empieza por entrenarte en el área en la que te desempeñarás como emprendedor, con conocimientos especializados del servicio que ofrecerás y cursos complementarios sobre áreas del negocio, explicaron los especialistas.
Sirve, incluso, ver películas basadas en hechos reales o tomar cursos que inspiren a actuar, por la siguiente razón: “el emprendedor tendrá todo un mundo afuera cuestionándole su decisión y pidiendo que piense en las consideraciones de dejar un empleo fijo”, señalaron los entrevistados.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Lo importante es moverse , Muevete !

Lo importante es moverse

No hay excusas que valgan. Cualquier persona sana (y algunas aún a pesar de una enfermedad) puede beneficiarse de hacer ejercicio aeróbico semanalmente sin tener que dedicarle horas. Alrededor de 50 minutos semanales ya suponen reducir considerablemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Iowa (Estados Unidos) comprobó, tras un estudio de quince años sobre más de 55.000 personas cuyas edades oscilaron entre los 15 y los 100 años, la relación existente entre una actividad aeróbica como correr y la esperanza de vida. Los datos indicaron que los corredores tenían un riesgo un 30% menor de padecer muerte prematura por cualquier razón y un 45% por enfermedad cardiovascular.
Lo significativo del trabajo es que ha puesto de relieve que los beneficios se notan incluso sin emplear mucho tiempo en el ejercicio ni una velocidad importante. Los participantes que, por ejemplo, corrían menos de 50 minutos a la semana o una o dos veces por semana bajaron sus riesgos de muerte prematura en comparación con quienes no lo hacían. Lo importante es moverse.